viernes, 25 de julio de 2008
El inexorable destino
El libre albedrío fue un invento de los teólogos para hacer responsables a los infaustos mortales de la escogencia de su propio destino. De esta manera, los exegetas, duchos en el conocimiento e interpretación de los libros sagrados, le quitaron la responsabilidad al Creador de los desvaríos y deslices que en oportunidades alguien pudiera cometer. En verdad, la vida le presenta al andante varios caminos y éste, es soberano de escoger el más adecuado, previo estudio y conocimiento del trayecto a seguir. En caso de que el caminante se equivoque por inexperiencia, habrá que librarlo de responsabilidades por la falta cometida. Así ocurre con la existencia, casi todo el mundo, desde el momento que abandona el plácido y húmedo vientre de la madre, desconoce el camino apropiado que debe recorrer a lo largo de un amargo trajinar. Desde el instante que el neonato ve la luz, comienza un sinnúmero de imposiciones por parte de la familia y la sociedad, que hace del libre albedrío quimera. Es imposible negar que la mayoría de los padres procuran disponer del porvenir de sus vástagos en el ámbito de sus convenientes ambiciones, intereses, propósitos, hasta de sus propios sueños, sin tomar en cuenta la curva de los acontecimientos y los entrecruzamientos de elementos extraños a todo cálculo que llevan un nombre tan cómodo y vacuo: el destino. En oportunidades, el hado de algunos depende únicamente de inopinados avatares presentados a lo largo de insondables singladuras. Sólo el devenir de la vida tendrá la repuesta final sobre el aterrador futuro, sin que el viviente tenga la mínima oportunidad de intervenir y por lo tanto, decidir sobre lo que le espera.
miércoles, 2 de julio de 2008
El perdón de los pecados
Conocí del perdón que solicitaron algunos papas por las responsabilidades de la Iglesia sobre temas comprometedores, pero faltarían muchos siglos para que la gente olvide tales denuestos. El vocero de la Santa Sede tendría que solicitar indulgencia por:
1, Su responsabilidad en la esclavitud y beneficios obtenidos en tales prácticas.
2. Los desmanes cometidos por lo Corona Española y Portuguesa durante la conquista y colonización de América.
3. Iniciar, prohijar e incentivar la animadversión de los cristianos hacia el pueblo judío.
4. Las reiteradas mentiras con las que engaña y atemoriza a los feligreses, basándose en la Santas Escrituras.
5. La indiferencia de la Santa Sede ante la matanza de los judíos durante la segunda guerra mundial.
6. La usura. La Iglesia siempre tuvo como uno de sus dogmas la prohibición de los empréstitos con intereses, por ser contrario a las leyes divinas. Investigué que en los Concilios de de Arles, año 31; Nicea, año 325. Cartago, año 345; Aix, 1789 y en de Letrán 1139 la usura fue condenada con la excomunión. ¿Entonces como subsiste el Banco del Vaticano?
7. La exhibición descarada de las riquezas del vaticano ante la pobreza que afecta una gran parte de la humanidad.
8. La misoginia, que mantiene aislada a las religiosas de una vida normal.
9. El machismo, que ampara la preponderancia atrevida de los machos sobre las damas.
10. Por la superpoblación mundial, consecuencia de la Encíclica Humanae Vitae, cuyo responsable fue el Papa Pablo VI, en el año 1968. Este pontífice, de manera autocrática y personal, decidió que las mujeres debían parir todos los hijos que mandara Dios, dado que si usaban pastillas anticonceptivas, condones o cualquier otro medio artificial, los hombres y/o mujeres estaban cometiendo una afrenta contra El Altísimo.
11. Entremeterse en la vida personal de los feligreses.
12. El racismo que durante muchos años practicaron los católicos enaltecidos por las autoridades eclesiásticas.
13. Las crueldades reveladas en la Santas Escrituras y en sus criminales prácticas inquisitorias durante casi seis siglos.
14. Los malos ejemplos manifestados en sus acciones por numerosos `Papas durante siglos.
15. Su complicidad y alianza con nefastos, corruptos, oprobiosos y criminales gobiernos desde la aparición del cristianismo.
16. El despotismo monárquico con que gobierna a sus empleados (sacerdotes y monjas) y a la feligresía mundial.
17. La alcahuetería de la Iglesia en los casos de curas pederastas.
18. La hipocresía de las grandes autoridades eclesiástica.
19. Y por todos los crimines cometidos en nombre de Dios.
Quizás, cada uno de los lectores podrá agregarles otros. Tengo la seguridad que tal indulgencia nunca será solicitada. Si el Papa pide perdón se pone de manifiesto la equivocación de la Iglesia, y esto no lo permite el Principio de Inefabilidad. Siempre se hará presente una evidente ausencia panóptica y clementísima beneficencia del santo Papa.
1, Su responsabilidad en la esclavitud y beneficios obtenidos en tales prácticas.
2. Los desmanes cometidos por lo Corona Española y Portuguesa durante la conquista y colonización de América.
3. Iniciar, prohijar e incentivar la animadversión de los cristianos hacia el pueblo judío.
4. Las reiteradas mentiras con las que engaña y atemoriza a los feligreses, basándose en la Santas Escrituras.
5. La indiferencia de la Santa Sede ante la matanza de los judíos durante la segunda guerra mundial.
6. La usura. La Iglesia siempre tuvo como uno de sus dogmas la prohibición de los empréstitos con intereses, por ser contrario a las leyes divinas. Investigué que en los Concilios de de Arles, año 31; Nicea, año 325. Cartago, año 345; Aix, 1789 y en de Letrán 1139 la usura fue condenada con la excomunión. ¿Entonces como subsiste el Banco del Vaticano?
7. La exhibición descarada de las riquezas del vaticano ante la pobreza que afecta una gran parte de la humanidad.
8. La misoginia, que mantiene aislada a las religiosas de una vida normal.
9. El machismo, que ampara la preponderancia atrevida de los machos sobre las damas.
10. Por la superpoblación mundial, consecuencia de la Encíclica Humanae Vitae, cuyo responsable fue el Papa Pablo VI, en el año 1968. Este pontífice, de manera autocrática y personal, decidió que las mujeres debían parir todos los hijos que mandara Dios, dado que si usaban pastillas anticonceptivas, condones o cualquier otro medio artificial, los hombres y/o mujeres estaban cometiendo una afrenta contra El Altísimo.
11. Entremeterse en la vida personal de los feligreses.
12. El racismo que durante muchos años practicaron los católicos enaltecidos por las autoridades eclesiásticas.
13. Las crueldades reveladas en la Santas Escrituras y en sus criminales prácticas inquisitorias durante casi seis siglos.
14. Los malos ejemplos manifestados en sus acciones por numerosos `Papas durante siglos.
15. Su complicidad y alianza con nefastos, corruptos, oprobiosos y criminales gobiernos desde la aparición del cristianismo.
16. El despotismo monárquico con que gobierna a sus empleados (sacerdotes y monjas) y a la feligresía mundial.
17. La alcahuetería de la Iglesia en los casos de curas pederastas.
18. La hipocresía de las grandes autoridades eclesiástica.
19. Y por todos los crimines cometidos en nombre de Dios.
Quizás, cada uno de los lectores podrá agregarles otros. Tengo la seguridad que tal indulgencia nunca será solicitada. Si el Papa pide perdón se pone de manifiesto la equivocación de la Iglesia, y esto no lo permite el Principio de Inefabilidad. Siempre se hará presente una evidente ausencia panóptica y clementísima beneficencia del santo Papa.
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